Si te lo permitieras, si te abandonaras un momento y subieras a lo alto de las rocas sentirías la fresca brisa del mar peinando tus cabellos, escucharías el canto melodioso del mar endulzando tus oídos. Si te lo permitieras, tu alma se abriría y tus brazos se extenderían para acoger nuestro mundo, para amar y agradecer por el maravilloso regalo que es la tierra, entonces tu cuerpo se volvería ligero y tus problemas se volverían pequeños. Si te lo permitieras, te olvidarías de ti y te convertirías en todos, si te lo permitieras entonces el sol te acariciaría la piel y tú podrías abandonarte al mundo y dejarte caer
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